Iniciación a la cocina cannábica: trucos y claves

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¿Te gusta la cocina y la marihuana? Hoy te traemos una serie de consejos y trucos en este artículo titulado iniciación a la cocina cannábica para que le saques todo el rendimiento a tus platos y recetas y eleves el nivel de tu cocina.

Lo primero que debes de saber es que cocinar con cannabis es algo divertido y seguro que puedes hacer con tus amigos.

Eso sí, recuerda que los efectos de consumir marihuana son mayores que fumarla por lo que debes tener en cuenta este factor. Y ahora toca contarte una serie de trucos para que sorprendas a tus amigos y familia con tus platos favoritos.

Iniciación a la cocina cannábica: todo lo que debes saber

Como te indicamos antes la cocina cannábica es sencilla y lo bueno es que la puedes hacer tú mismo en tu casa. Lo único es saber ciertas cosas como el control de los ingredientes o tomar cierto cuidado a la hora de usar el calor.

Una vez sabes estos trucos el resto es muy sencillo.

Cantidades y efectos de la marihuana

Es importante controlar todos los ingredientes, el contenido y la cantidad del cannabis que uses en cada plato. Añadir de más o de menos hará que los efectos de los cannabinoides se noten tanto en el sabor como en los nutrientes que puedan ofrecer.

Lo mismo con sus efectos. A mayor contenido de marihuana más efecto hará en cada persona, incluso aquellas que tengan experiencia consumiendo este tipo de comidas.

La clave es usar las cantidades necesarias. En este artículo, os contamos las cantidades recomendadas de THC para cocinar en general. Luego la experiencia te dirá cuánta cantidad debes usar o no.

¿Cómo saber qué dosis usar?

Esta es una pregunta clave. Y es que la dosificación de los comestibles es fundamental para no pasarse tanto con los efectos como con el sabor.

Da igual que estés preparando postres como dulces, pasteles o magdalenas como una empanada de atún, es importante usar las cantidades recomendadas en cada receta para no pasarse con los efectos.

Hay sitios que tienen una calculadora en internet, sin embargo, hay trucos caseros para distribuir la cantidad de un contenido conocido de THC en recetas individuales.

Por ejemplo, si quieres servir raciones individuales de 5 miligramos de THC cada uno, es recomendable tomar unos 2 a 3 gramos de cannabis molido y dividirlos por el rendimiento de la receta.

En el caso de tener 300 miligramos de THC los debes dividir en 5 miligramos de cada producto que rinda 60 en una receta. Si esto es mucho lío y no te quieres complicar la vida quédate con el siguiente truco:

Un consejo básico:

Utiliza porciones de 5 en 5 gramos, como mucho de 10 en 10 gramos. Si superas esta cifra ya te advertimos que lo vas a notar demasiado.

Por otro lado, vale la pena señalar que muchos productos comestibles pueden ser muy fuertes y también tienen un retraso entre el consumo y su efecto.

Platos y formas de preparar la marihuana

Primera norma de la iniciación a la cocina cannábica. Y es que mucha gente desconoce que el cannabis es como otro tipo de ingrediente para cocinar si se saber usar bien.

De hecho, el cannabis cocinado es mucho más saludable que muchos productos precocinados repletos de azúcar y grasas malas.

A continuación, te indicamos cómo usar el cannabis como alimento.

  • Infusiones: Una de las formas más rápidas de usar el cannabis es añadirlo después de servir una comida en forma de bebida. Lo puedes tomar en el café, la leche, el té, o cualquier otra infusión.
  • Complemento: en salsas y postres. Aunque no te lo creas la marihuana conseguirá el mismo propósito que la sal, el azúcar o las especias, además, ofrece un impacto único.
  • En productos básicos como el aceite o la mantequilla. Si preparas aceite de marihuana podrás usar esta para cualquier plato que utilice aceite. Lo mismo sucede con la manteca o mantequilla de marihuana.
  • En cualquier otro plato que te puedas imaginar.
  • En licores e hierbas. Puedes usar el aceite de cannabis o la mantequilla de cannabis para añadir en tus bebidas favoritas.

Hacer tu propio aceite o mantequilla para utilizarla en tus platos.

Tal y como indicamos antes si preparas aceite cannábico podrás usarlo en cada plato que desees. Además, al prepararlo tú podrás controlar todo el proceso, desde la variedad del cannabis, la calidad y cantidad de la misma.

Si quiere hacer aceite o mantequilla de cannabis, no te preocupes. Las recetas son similares con una ligera diferencia.

Calidad del THC

El ácido tetrahidrocannabinólico es un precursor del tetrahidrocannabinol también conocido como THC, es decir, el componente activo del cannabis. 

A mayor nivel de THC mayor calidad de la misma. De hecho, las variedades altas de cannabis son las mejores. Estas llevan un perfil más vibrante de terpenos y cannabinoides.

Por el contrario, los niveles bajos son muy seguros para cocinar, en especial, si eres novato en el tema de la cocina cannábica. Un consejo comprueba siempre los niveles si cocinas con THC.

Algunas personas pueden preferir la marihuana con altos niveles de THC, pero en torno a un 10 a 15 por ciento es suficiente conseguir un efecto notable. 

La clave es identificar el cannabis que usemos y puntuarlo en base a su efecto.

Por otro lado, si cocinamos con TCH es recomendable que esté seca antes de pensar en el aceite correcto para usarlo como base.

¿Qué base es adecuada para cocinar con cannabis?

Muchos de los compuestos de la cannabis son hidrofóbicos. Es decir, odian al agua y no se mezclan bien con esta. Por este motivo, no pueden mezclarse bien con los ingredientes de los alimentos en su forma natural.

Para convertir la marihuana en un aceite de cocina confiable, es necesario mezclarla con una base como el aceite de oliva.

Aquí cabe distinguir el gusto de cada persona ya que a no todo el mundo le sienta bien o le gusta el mismo tipo de aceite.

Por ello, es recomendable probar varios tipos de aceite, desde el aceite de oliva, el de girasol, el virgen extra o bien otros tipos de aceite como aceite de coco o de canola.

Si quieres probar con otro ingrediente y te gustan los postres la mantequilla te servirá como base.

Ahora que tienes tus compuestos listos, es hora de moler la hierba. Puedes usar un procesador de alimentos o un molinillo eléctrico. También lo puedes hacer a mano.

A continuación, sumerje el cannabis en el tipo de aceite que vayas a usar y caliéntalo. Pon el horno a temperatura media, unos 120° C y deja que la mezcla se caliente lentamente.

Revuelve cada diez minutos para asegurar que el contenido libere todo el carboxilo y el dióxido de carbono.

El calentamiento lento permitirá que los cannabinoides se activen y se unan a los aceites. El calor gradual también permite que el cannabis mantenga su sabor.

Deja que se caliente durante al menos 3 horas para obtener más potencia y una mejor infusión. Si usas una cacerola u olla a fuego lento deja cocinar el cannabis durante unas cuantas horas.

Iniciación a la cocina cannábica: La importancia del calor

¿Sabías que el calor puede estropear la potencia de la marihuana? Por ello, vete despacio y sé prudente tanto con las porciones como con el calor que apliques a las mismas.

Es muy importante no excederse con la temperatura. Cuando se cocina con aceite de cannabis, las altas temperaturas pueden debilitar los terpenos.

Es mejor tardar un poco y cocinar en el horno a 180° grados que no a 200° y que se nos estropee el plato. Por ejemplo, una empanada.

Si cocinas de forma lenta además de tener mejor sabor permitimos que los terpenos se filtren bien en la comida y se noten en el sabor. Nuestro consejo, haz caso a las temperaturas recomendas en las recetas.

No te compliques la vida

Si eres es un novato absoluto cocinando con cannabis no te dejes llevar por lo difícil. Las recetas complicadas pueden ser tentadoras, pero siempre es mejor ir a lo seguro.

Empieza despacio y vete por recetas sencillas hasta que domines las cantidades y sepas el efecto que tiene cada una. Puedes iniciarte en recetas tipo galletas o tartas y pasar a un guiso fácil como unas lentejas.

Después, ya tendrás tiempo de ir avanzando una vez que domines la cocina cannábica. Y con estos consejos acabamos este artículo titulado iniciación a la cocina cannábica: trucos y claves.

Esperamos haberos contado alguna cosa que no supierais. ¡Y ahora manos a la masa y a cocinar!

¡Recuerda tener cuidado con el consumo de marihuana y si quieres más recetas, cada semana publicamos una nueva en nuestro blog de recetas cannábicas!

Lo más importante, cocinar con marihuana es divertido, pero puedes tener consecuencias negativas si no tienes cuidado y tomas precauciones, por lo que desde aquí te invitamos a consultar nuestras recomendaciones y precauciones para cocinar con cannabis.